PEQUEÑO ES HERMOSO

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin

PEQUEÑO ES HERMOSO

Dicen también que lo breve es bueno y que si es muy breve es doblemente bueno…

Cuando empecé como redactor publicitario en el siglo pasado, mi experiencia escribiendo se reducía a haber hecho inteligibles mis exámenes en el colegio, alguna carta a “pen pals” que eran amigos por correspondencia, cartas a familiares, algún poemita bastante malo y telegramas…

¿Avisos o algo parecido a la publicidad? “¡Never in the life, pichón!”, como diría “Camotillo Tinterillo”, el célebre personaje televisivo de Tulio Loza…

Aprendí a escribir con motivo y a que mis escritos publicitarios fueran motivadores.

Aprendí que había que usar pocas palabras y que tuvieran significado. Aprendí la importancia vital de dos palabras: ESCRIBIR CORTO. Y por supuesto, que lo corto tuviera çontenido, fuera motivador, muy claro y verdadero…

Aprendí llenando el basurero de páginas con multitud de textos rechazados y de intentos fallidos.

Aprendí gracias a negativas y sonrisas de conmiseración, gracias a que mi amigo, hoy desgraciadamente fallecido y entonces director de cuentas, Daniel Robles, leía los textos que le presentaba con un lápiz rojo en la mano…

“A cocachos aprendí”, como dijo Nicomedes Santa Cruz, en su poema del mismo nombre.

Hagámosla corta: hasta hoy sigo aprendiendo.

Para terminar, quisiera citar aquí a Monterroso, con lo que es considerado el cuento más breve del mundo: “Cuando despertó, el dinosaurio seguía allí”

La imaginación nos permite un antes y un después…

La IMAGINACIÓN, eso es lo que hay que usar y provocar.

Manolo Echegaray. 

Boletín

Suscríbase para estar siempre en contacto con nosotros y recibir las últimas noticias, acerca de nuestra empresa y todas nuestras actividades!